miércoles, 7 de diciembre de 2016

Alaa Al-Aswany: El Automóvil Club de Egipto. Por Fátima Uríbarri

Al-Aswany, Alaa: El Automóvil Club de Egipto. Mondadori, Barcelona, 2015. 510 páginas. Traducción de Álvaro Abella Villar. Comentario realizado por Fátima Uríbarri (periodista, fauribarri@gmail.com).

El padre del escritor egipcio Alaa Al-Aswany fue abogado del Automóvil Club de Egipto de El Cairo. El escritor recuerda haber acompañado a su padre al club en los años 60. Era un lugar entonces en decadencia pero conservaba el aura de sus tiempos de esplendor, y los trabajadores lo recordaban. “Los porteros, camareros, cocineros, todos los del servicio trabajaban allí desde hacía tiempo, en los años en los que acudía el rey”, cuenta Al-Aswany.

Este club, absolutamente inglés y colonial, es el eje de la nueva novela del autor de El edificio Yacobián. Se fundó en los años 40, lo dirigía un inglés, lo frecuentaban el rey, los extranjeros y la oligarquía cairota, y lo limpiaban humildes egipcios mal pagados a los que se podía golpear y humillar.

Alaa Al-Aswany sitúa la trama de esta magnífica novela en los años 40, una época de lo más interesante, en la que el escritor ve claros paralelismos con la actualidad. “Entonces todo el mundo sabía que iba a caer el rey y no sabía qué iba a suceder después˝, ha contado el autor. En los años 40 se barruntaba un cambio y se deseaba, pero daba miedo lo que viniera después. Aquella situación le recuerda a Al-Aswany a la primavera árabe porque supuso el fin de un largo periodo tras el que había que afrontar nuevas incertidumbres, igual que tras la caída de Mubarak.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Jacqueline Kelen: Las mujeres de la Biblia. Por Javier Sánchez

Kelen, Jacqueline: Las mujeres de la BibliaLas vírgenes, las esposas, las rebeldes, las seductoras, las profetisas, las prostitutas... PPC, Madrid, 2011. Coleccion "Sauce" 176. 197 páginas. Traducción de Federico Pastor-Ramos. Comentario realizado por Javier Sánchez.

Bueno, en esta ocasión os presento un libro con una pregunta: ¿Conoces la Biblia? ¿Conoces sus personajes? Si citase algunos personajes varones, ¿sabrías decir algo de ellos? Por ejemplo: Moisés, Abrahán, David... Estos son los grandes, y además han hecho películas sobre ellos, con lo cual es más fácil. Bien, pues ahora viene algo más complicado. ¿Sabrías decir el nombre de las mujeres de esos tres personajes tan ilustres que hemos citado antes? Si la respuesta es sí, estás bastante por encima de la media. Si la respuesta es no, probablemente es porque tienes mala memoria o porque no has abierto la Biblia nunca. 

El juego podría continuar ad infinitum. Yo tengo que reconocer que me picó mucho la curiosidad cuando vi este libro en las Paulinas, y me pregunté: ¿cuántos nombres de mujeres bíblicas me atrevería a decir? ¿Conozco sus historias? Dios mío, ¡me dio vergüenza a mí mismo! Y eso que se supone que yo conozco algo la Biblia. Así que lo compré y me puse a leerlo con calma, tratando de memorizar personajes. Un desastre.

El libro está divido en ocho partes, que son las siguientes:

1.- Las seductoras y las prostitutas.

viernes, 2 de diciembre de 2016

François Bécheau: Francisco Javier. Por Jesús Sanjosé del Campo

Bécheau, François: Francisco Javier. Patrono universal de las misiones. Ciudad Nueva, Madrid, 2006. 121 páginas. Traducción de Ana Hidalgo Rodríguez. Comentario realizado por Jesús Sanjosé del Campo.

Dentro de la colección 15 días con... de la editorial Ciudad Nueva en la que se presentan vidas de personas que tienen una especial relevancia para la historia de la Iglesia, se publica un número dedicado a la figura de San Francisco Javier que, aunque publicado en Francia cuatro años antes, entronca perfectamente con otras publicaciones dedicadas al santo con ocasión de los aniversarios ignacianos. Los capítulos están organizados en días. Tras una introducción de tipo biográfico, el primer día está dedicado al cambio de rumbo que se da en la vida de Javier a raíz de su encuentro en París con Fabro e Ignacio; el segundo plantea una reflexión sobre ponerse a disposición; el tercero, al servicio de todos; el cuarto, a orar en cualquier circunstancia… y así hasta quince.

Como en otros libros de esta misma colección, el interés del escrito se fundamenta en presentar ante el lector determinadas situaciones interiores para provocar una respuesta. No es otro libro acerca de lo que hizo Francisco Javier con su vida, los viajes que realizó, los lugares que visitó, las conversiones que consiguió…, lo que se trata de transmitir es el movimiento interior que llevó al santo a realizar una serie de acciones, provocando la simpatía en quien esto medita y, por consiguiente, el seguimiento… La lectura se convierte así en un remanso de paz, una lectura espiritual.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Peter Sloterdijk: Celo de Dios. Por Jaume Flaquer García

Sloterdijk, Peter: Celo de Dios. Sobre la lucha de los tres monoteísmos. Siruela, Madrid, 2011. 172 páginas. Traducción de Isidoro Reguera. Comentario realizado por Jaume Flaquer García (responsable Área Teológica Cristianisme i Justícia, Barcelona).

Peter Sloterdijk es uno de los filósofos alemanes más famosos y polémicos de la actualidad. En 2009, fue objeto de un ruidoso debate cuando propuso en un artículo dejar de coaccionar en el pago de impuestos y dejarlo de forma voluntaria. La izquierda le acusó de neoliberal puesto que los ricos escogerían pagar menos. Pero Sloterdijk se defendió diciendo que el hombre también es “dador” por naturaleza, y es posible extraer de los ricos también esta tendencia. El libro Fiscalidad voluntaria y responsabilidad ciudadana desarrolla estos pensamientos.

La editorial Siruela parece comprometida con el autor para traducirle su extensa obra y nos ofrece Celo de Dios. No es, en realidad, menos polémico pero la crítica contra la tendencia intrínseca totalizadora de la religión es un ethos común en nuestra sociedad actual. Por una parte, para el autor, la trascendencia es una proyección humana ante el “desconocimiento de lo tremendo” y “de lo lento”, es decir, el desconocimiento de la experiencia pasada y futura hace al hombre anticipar la respuesta en forma de discurso sobre la trascendencia y sobre lo escatológico. El autor se centra especialmente en los monoteísmos con vocación expansiva que se originan “en circunstancias de excitación maníaco-apocalíptica de sus fundadores”. El análisis psicológico de la experiencia de fe y de la misma historia de las religiones atraviesa todo el libro. Está convencido, junto con Nietzsche o Heidegger entre otros, de que “lo que se despacha normalmente como fe representa a menudo una especie de histeria” en la que “almas ambiciosas luchan por puestos de preferencia”. La religión crea un “suprematismo religioso” en el que la propia fe es el camino único para ascender a lo Supremo y lo Único. Si este se define de manera personal, los creyentes no pueden más que “ocupar el puesto de vasallos o colaboradores”. La asimetría más importante se expresa en el hecho de que “Dios permanece en última instancia inescrutable”, mientras que “los seres humanos no pueden tener ningún secreto ante Dios”.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Henry Corbin: Acerca de Jung. Por Eduard López

Corbin, Henry: Acerca de Jung. El buddhismo y la Sophia. Siruela, Madrid, 2015. Colección "El Árbol del Paraíso" 84. 164 páginas. Traducción de Xavier Nueno. Comentario realizado por Eduard López (redactor jefe de la revista Razón y Fe).

Henry Corbin (París, 1903-1978), ese gran desconocido en las letras castellanas y autor de referencia para la fenomenología y la historia de la religión. Ante todo, debemos situarnos en el contexto de la primera mitad del siglo XX, tiempo crítico en Europa, asolado por las guerras, que vio nacer la creación del Círculo de Eranos, cuyos encuentros se dieron primero en casa de Olga Fröbe, aglutinando personalidades como C. Gustav Jung, Rudolf Otto, Mircea Eliade y el mismo Henry Corbin, entre otros. Por consiguiente, asistimos a un “tráfico” de ideas y de pensamiento que, entre otros resultados, desembocó hacia la creación de la fenomenología de la religión y cuyo valor reside en la apuesta por el sujeto espiritual y la hermenéutica simbólica. Henry Corbin lo estudió con Ibn’Arabî, Sohrawardî y los relatos visionarios de Avicena mientras que C. Gustav Jung, el psiquiatra suizo desvinculado de su maestro S. Freud, tematizó sus experiencias visionarias, como sucedió con el Libro Rojo, publicado recientemente (2009), en torno a tres ejes: a) La emergencia del sí mismo; b) la conciliación de los opuestos, y c) el espíritu de la profundidad versus el espíritu del tiempo.
Desde este marco, la publicación que nos atañe presenta un gran valor: 1. Dar a conocer los documentos confiados por Stella Corbin a M. Cazenave donde se analizan las relaciones entre Jung y el buddhismo, y 2. Publicar lo que ya en su momento vio la luz: la respuesta de Corbin a la Respuesta a Job de Jung. Ante la posible lectura de esta obra, debemos anotar aquí lo que es esperable y lo que no lo es. Comenzando por lo segundo, el lector no encontrará los siguientes aspectos: a) Una exposición sistemática del pensamiento jungiano y su relación con el buddhismo, y b) Una estructura de la filosofía buddhista. Cabe recordar que la naturaleza de esta obra es la de ser una traducción y no, por el contrario, un ensayo o estudio. De aquí subyace su riqueza.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Paul F. Knitter: Sin Buda no podría ser cristiano. Por Leandro Sequeiros

KNITTER, Paul F.: Sin Buda no podría ser cristiano. Fragmenta, Barcelona, 2016. 410 páginas. Traducción de Martha Cecilia Vesga de Olsson. Comentario realizado por Leandro Sequeiros.

«Mi conversación con el budismo me ha permitido realizar tanto lo que todo teólogo debe hacer profesionalmente como lo que todo cristiano debe hacer personalmente, es decir, comprender y vivir nuestras creencias cristianas de tal manera que estas sean consecuentes y a la vez un reto para el mundo en que vivimos. El budismo me ha permitido dar razón de mi fe cristiana, de tal manera que puedo mantener mi integridad intelectual y sostener lo que de verdadero y bueno veo en mi cultura; y al mismo tiempo me ha ayudado a cumplir con mi responsabilidad profético-religiosa, y a cuestionar lo falso y perjudicial que veo en mi cultura» (pp. 16-17).

Este fragmento del “Prefacio” muestra el objetivo de Paul F. Knitter. Escrito en primera persona y con un estilo directo, el autor, nacido en 1939 y profesor de teología durante muchos años introduce en unos temas que pueden ser perturbadores para algunos: «Quiero expresar con toda la lucidez que pueda cómo mi esfuerzo por comprender y dar razón de las enseñanzas y prácticas budistas ha hecho posible que revise, reinterprete y reafirme las creencias cristianas sobre Dios (caps. I-III), sobre la vida después de la muerte (cap. IV), sobre Cristo como único Hijo de Dios y Salvador (cap. V), sobre la plegaria y la adoración (cap. VI) y sobre los esfuerzos para llevar este mundo hacia la paz y la justicia del Reino de Dios (cap. VII)» (p. 18).

Todos los capítulos tienen una estructura común: en la primera parte, el autor expresa sus propias dudas de fe cuando expone las creencias cristianas formuladas tal como tradicionalmente se ha hecho. En la segunda parte de cada capítulo, describe su esfuerzo personal por llevar esas creencias al terreno del budismo. Y en la tercera parte, resume lo que cree que puede aprender cuando “regresa” a su identidad y a sus creencias cristianas.

No es fácil hacer una valoración del ensayo de Knitter. Se debe insistir en que se trata de un “ensayo” (aunque al final presenta veinte páginas de fuentes y bibliografía) y no de un trabajo de investigación. Recorre un amplio abanico de temas básicos de la teología pero de un modo superficial. En algunos temas habría necesitado un espacio para precisar algunas cuestiones que pueden parecer confusas (no es clara la distinción entre Dios como persona y Dios como personal, o la divinidad de Cristo, por ejemplo). Knitter intenta mantenerse dentro del credo católico como él mismo reconoce en varias ocasiones, en el prefacio y en la conclusión: «Sinceramente creo que soy un cristiano budista (más que un budista cristiano). Pero para saberlo, tengo que examinar con esmero lo que ello implica» (p. 18).

lunes, 21 de noviembre de 2016

Dorothy Day: Mi conversión. Por Daniel Izuzquiza

Day, Dorothy: Mi conversión. De Union Square a Roma. Rialp, Madrid, 2014. 176 páginas. Traducción de Gloria Esteban. Comentario realizado por Daniel Izuzquiza (director de la revista Razón y Fe).

Dorothy Day empieza a ser un poco más conocida en el ámbito español, siendo así que es una de las figuras más relevantes del catolicismo estadounidense del siglo XX. El texto que ahora comentamos fue publicado originalmente en 1938 y fue después eclipsado por su obra principal, La Larga Soledad (publicada por Sal Terrae en el año 2000), que retoma buena parte del material autobiográfico aquí narrado. Recordemos que Dorothy Day funda el Catholic Worker en 1933, en el contexto de la Gran Depresión, como una respuesta católica a la dramática injusticia social del momento.
En este libro narra su evolución desde el ambiente bohemio e izquierdista en que se movía (Union Square en Nueva York) a la Iglesia católica, la Iglesia de los pobres (Roma). El tono del escrito es apologético. Sin duda, la fuerza vital de esta mujer, fallecida en 1980 y ahora declarada Sierva de Dios, ofrece un testimonio creíble e interpelante.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Carlos Fraenkel: Enseñar Platón en Palestina. Por Javier Sánchez

Fraenkel, Carlos: Enseñar Platón en Palestina. Filosofía en un mundo dividido. Ariel, Barcelona, 2016. 242 páginas. Traducción de Ana Herrera Ferrer. Comentario realizado por Javier Sánchez.

¿Para qué sirve la filosofía? Esta es una pregunta recurrente, no solo entre adolescentes, sino también entre adultos. ¿Realmente influye en nuestra vida y nos ayuda a planteárnosla con criterio, o no es más que un divertimento propio de entornos académicos? ¿Puede ayudar la filosofía a convertir las tensiones que surgen de la diversidad (cultural, religiosa, etc.) en oportunidades de encuentro y de superación de las diferencias?

Carlos Fraenkel, profesor de Filosofía en la Universidad McGill de Montreal (Canadá), contesta afirmativamente a estas cuestiones. Y lo hace con un libro innovador y aventurero, cuyo título es muy evocador e impactante: Enseñar Platón en Palestina. Lo que él se propone es crear una “cultura del debate”, la cual se define como una búsqueda conjunta de la verdad. La idea “no es que los filósofos nos digan lo que debemos pensar y hacer, sino permitir al mayor número de personas posible adquirir la práctica de la filosofía”. Es decir, se trata de compartir las herramientas lógicas y semánticas que los filósofos han utilizado a lo largo de la historia y que pueden ser de ayuda a la hora de pensar “en los distintos temas relacionados con nosotros mismos, nuestras comunidades y el mundo en el que vivimos, no importa cuáles sean las respuestas que al final consigamos”. La consecución de la verdad es, pues, el objetivo, no buscar tener razón o ganar una discusión. Para ello, Fraenkel propone un itinerario, dividido en dos partes, una práctica y otra teórica, cuya finalidad es demostrar que no se trata de una utopía.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Benedicto XVI: Últimas conversaciones con Peter Seewald. Por Eduard López

Benedicto XVI: Últimas conversaciones con Peter Seewald. Mensajero, Bilbao 2016. 309 páginas. Traducción de Rosa Pilar Blanco. Comentario realizado por Eduard López (redactor jefe de la revista Razón y Fe).

“Privar a un niño del hechizo de la narración, del medio galope del poema, oral o escrito, es una especie de entierro en vida” (G. Steiner: Presencias reales). No creo que haya otra mejor manera que estas palabras para valorar estas Últimas conversaciones de quien fue, es y será el profesor Ratzinger, el teólogo del Santo Oficio y el papa Benedicto XVI.

Mediante el diálogo con el periodista Peter Seewald, Benedicto XVI narra gran parte de su vida. Es imposible mostrar la totalidad de la biografía, pero sí su honestidad. El género escogido ha sido el de la conversación —el diálogo—. Las grandes verdades de la vida emergen como rostros epifánicos precisamente cuando se dialoga, cuando primero se escucha y, luego, se habla. Benedicto XVI dibuja esa parte de su vida, desde su infancia hasta la renuncia del ministerio petrino. El lector puede encontrar el retrato de un hombre bávaro, marcado por la religiosidad de su hogar; de un joven profesor, incomprendido por los celos y las envidias de unos y de otros; perito conciliar en contacto con grandes personalidades del momento; arzobispo de Múnich, cardenal, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe; y, finalmente, Papa de la Iglesia, obispo de Roma y Vicario de Cristo. Hombre de meditación, amante del silencio matutino y de gustos exquisitos. La timidez lo caracteriza. Es su debilidad. Su fortaleza, la profundidad. Algo que no está al alcance de todas las personas. No evade ninguna pregunta. Dialoga con todas ellas, incluso con aquellas más sangrantes (la cuestión de la pedofilia, el IOR, las finanzas vaticanas, Vatileaks, etc.). Algunas respuestas permanecen escondidas en la intimidad del pontífice emérito ya que no todo debe ser publicitado. La transparencia es la honradez y no como se cree hoy en día la verborrea de “semiverdades” que embrujan. Parece ser que serán sus “últimas conversaciones”. El lector disfrutará de la narración de Benedicto XVI. No nos ha privado de ella. Pero, ¿sus palabras resultan definitivas? —me pregunto—. No lo creo.

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